Economía ilícita del oro y ASGM: riesgos, resiliencia y el camino hacia la formalización
La economía ilícita del oro se encuentra en la intersección entre la seguridad, la gobernanza y el desarrollo. En muchas regiones, especialmente en América Latina, África subsahariana y el Sudeste Asiático, la minería de oro artesanal y de pequeña escala ilícita (ASGM, por sus siglas en inglés) conecta a comunidades vulnerables con redes criminales, sistemas regulatorios débiles y cadenas de suministro opacas. Comprender cómo funcionan estas dinámicas —y cómo desarrollar resiliencia y facilitar la formalización— es esencial para los responsables de políticas públicas, las ONG, el sector financiero y las empresas mineras responsables.
El informe del IISS sobre el oro ilícito analiza diez países productores de oro de esas tres regiones mediante un marco estructurado que permite comparar riesgos y capacidades. Paralelamente, el interés del Consejo Mundial del Oro por la ASGM se centra en cómo pasar del análisis a una formalización práctica, mediante iniciativas como la Iniciativa de Procesamiento del Oro (GPI, por sus siglas en inglés) y el uso de la Tecnología de Verificación del Origen (OVT, por sus siglas en inglés).
Este artículo explica cómo funciona la ASGM ilícita, cómo está organizado el marco del IISS y cómo los modelos de formalización escalables pueden favorecer la seguridad, la gobernanza, la inclusión económica y la resiliencia.
Comprender la economía ilícita mundial del oro
La economía ilícita del oro se refiere a la extracción, el procesamiento, el comercio y la exportación de oro que se realizan parcial o totalmente fuera de los marcos legales y regulatorios. Incluye actividades como la minería informal sin licencias, el contrabando transfronterizo, la declaración incorrecta de la producción y el uso de empresas pantalla o documentación falsificada para introducir oro ilícito en los mercados formales.
A diferencia de las operaciones plenamente reguladas, la ASGM ilícita o informal suele desarrollarse en zonas donde la presencia del Estado es limitada y la supervisión es débil. El oro puede extraerse con herramientas rudimentarias, venderse a intermediarios locales y trasladarse a través de centros comerciales que pueden ocultar su origen. Esto da lugar a diversos perjuicios, entre ellos:
- Degradación ambiental causada por la deforestación, la alteración del terreno y el uso incontrolado de sustancias químicas como el mercurio.
- Blanqueo de capitales, ya que el oro se utiliza para ocultar los beneficios procedentes de actividades delictivas e integrarlos en el sistema financiero formal.
- Corrupción y pérdidas fiscales cuando se soborna a funcionarios y la producción se declara por debajo de su volumen real o queda fuera de los registros oficiales.
- Participación del crimen organizado en el transporte, la financiación y la exportación de oro.
- Financiación de grupos armados no estatales que pueden controlar zonas mineras, rutas de transporte o pasos fronterizos.
Al mismo tiempo, la minería de oro artesanal y de pequeña escala constituye una estrategia de subsistencia esencial para millones de personas. En regiones con pocas alternativas, la ASGM proporciona ingresos en efectivo, empleo y una forma de red de protección social. Esta doble naturaleza —como oportunidad de desarrollo y, a la vez, como fuente de vulnerabilidad— se sitúa en el centro de los debates políticos sobre la minería ilícita de oro. Allí donde la gobernanza es débil, las comunidades pueden quedar atrapadas en la ilegalidad y expuestas a la violencia, la explotación y las crisis económicas.
Matriz de Preparación y Respuesta ante el Oro Ilícito del IISS
Un marco estructurado para analizar el riesgo y la capacidad
La Matriz de Preparación y Respuesta ante el Oro Ilícito del IISS está concebida como una herramienta comparativa y basada en evidencias para evaluar en qué medida los distintos Estados están expuestos a la ASGM ilícita y al tráfico relacionado, y qué capacidad tienen para gestionarlos. No se trata de una clasificación o un índice único. En su lugar, ofrece una evaluación multidimensional basada en cuatro pilares —seguridad, gobernanza, vulnerabilidad económica y resiliencia— para poner de relieve tanto los riesgos como las capacidades.
Al estructurar el análisis de esta manera, la Matriz permite a los responsables de políticas públicas, los socios internacionales y el sector privado superar las etiquetas simplistas y comprender dónde son más necesarias las intervenciones y dónde tienen mayores probabilidades de resultar eficaces.
Pilar de seguridad: exposición a la delincuencia y al conflicto
El pilar de seguridad se centra en el entorno en el que se desarrolla la minería de oro artesanal y de pequeña escala. Examina la presencia y la influencia de actores criminales, la intensidad de los conflictos locales o regionales y la prevalencia de delitos relacionados con los recursos, como la minería ilegal, la extorsión, el contrabando y la competencia violenta por el control de las explotaciones mineras.
Cuando las fuerzas de seguridad están ausentes, desbordadas o comprometidas, la ASGM ilícita puede prosperar. Las minas, los corredores de transporte y los pasos fronterizos se convierten en objetivos atractivos para el crimen organizado y los grupos armados no estatales. Por tanto, las deficiencias en materia de seguridad pueden convertir el oro en un recurso que sustenta los conflictos, mientras las comunidades pagan el precio en forma de violencia, extorsión e inseguridad.
Pilar de gobernanza: instituciones, integridad y supervisión
El pilar de gobernanza examina la fortaleza y la integridad de las instituciones estatales que deberían regular y supervisar la cadena de suministro del oro. Entre las áreas de evaluación habituales se incluyen:
- Los niveles de corrupción y la eficacia de las medidas anticorrupción.
- La calidad del Estado de derecho y la independencia judicial.
- La eficacia de los organismos reguladores y de los procesos de concesión de licencias.
- Los mecanismos contra el blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.
Las deficiencias de gobernanza facilitan los flujos ilícitos de varias maneras. Los procesos de concesión de licencias complejos, lentos u opacos pueden empujar a los mineros hacia la informalidad. La debilidad de las inspecciones y de la aplicación de la ley permite que los operadores ilegales funcionen con un riesgo limitado. Una supervisión financiera insuficiente facilita el blanqueo de los ingresos procedentes del oro. Con el tiempo, estas dinámicas erosionan la legitimidad del Estado, reducen los ingresos públicos y debilitan la confianza entre las comunidades y las autoridades.
Pilar de vulnerabilidad económica: pobreza, informalidad y volatilidad
El pilar de vulnerabilidad económica se centra en las condiciones estructurales que determinan los incentivos para participar en las economías ilícitas del oro. Entre los elementos principales figuran la magnitud de la pobreza, el nivel general de informalidad de la economía y la volatilidad macroeconómica, como la inestabilidad de las monedas o la inflación.
En contextos de elevada pobreza y escaso empleo formal, la ASGM ofrece una vía relativamente accesible para generar ingresos. Cuando las condiciones económicas generales son volátiles y la protección social es mínima, el coste de oportunidad de dedicarse a la minería informal es bajo. En estos entornos, el oro se convierte en una forma de seguro para los hogares y en una reserva de valor, lo que dificulta separar las necesidades de desarrollo de las prácticas ilícitas o no reguladas.
Pilar de resiliencia: capacidad para prevenir, gestionar y responder
En este contexto, la resiliencia se refiere a la capacidad de un Estado para anticipar, prevenir, gestionar y responder a las amenazas asociadas con la ASGM ilícita y su tráfico. Incluye:
- La preparación y capacidad de las fuerzas del orden y las instituciones judiciales.
- La coordinación entre organismos y los mecanismos de cooperación regional.
- La eficacia general del Gobierno y la coherencia de las políticas.
- La existencia y calidad de los programas de formalización de la ASGM.
La resiliencia está estrechamente vinculada a la capacidad general del Estado. Un país puede afrontar importantes desafíos económicos y de seguridad y, aun así, mostrar una gran resiliencia si sus instituciones son capaces de adaptarse, cooperar y aplicar reformas. Por el contrario, incluso países relativamente estables pueden presentar una resiliencia limitada si la coordinación es débil o si la ASGM queda desatendida en las políticas y los presupuestos.
La Matriz reconoce que los países suelen obtener resultados desiguales en los cuatro pilares. Una resiliencia elevada puede coexistir con una alta vulnerabilidad económica, del mismo modo que una gobernanza sólida puede compensar parcialmente los riesgos de seguridad. Este matiz es esencial para diseñar intervenciones realistas y específicas.
Lo que revela la Matriz sobre los riesgos y las fortalezas
Al combinar indicadores de seguridad, gobernanza, vulnerabilidad económica y resiliencia, la Matriz ofrece una visión más detallada de la posición de cada país dentro de la economía ilícita del oro. En lugar de clasificar a los países como de «alto riesgo» o «bajo riesgo», muestra áreas concretas de exposición y capacidades específicas que pueden aprovecharse.
Por ejemplo, un Estado puede afrontar una informalidad y una pobreza generalizadas y, al mismo tiempo, disponer de una supervisión financiera razonablemente sólida y un poder judicial activo. Otro puede estar mejorando sus condiciones de seguridad, pero presentar una coordinación deficiente entre los reguladores mineros, las autoridades aduaneras y las unidades de inteligencia financiera. Estas diferencias son importantes para el diseño de las políticas.
Este tipo de evaluación comparativa tiene un claro valor político. Ayuda a los Gobiernos a priorizar reformas, permite a los donantes y socios internacionales adaptar su apoyo a las necesidades reales y facilita que las empresas responsables y las instituciones financieras ajusten sus procedimientos de diligencia debida. En última instancia, la Matriz actúa como puente entre el análisis de seguridad y las estrategias prácticas de gobernanza y desarrollo.
Implicaciones políticas: abordar las condiciones facilitadoras y las vulnerabilidades de raíz
Respuestas de seguridad y aplicación de la ley
Abordar los desafíos de seguridad de la ASGM ilícita exige algo más que operaciones aisladas contra los mineros. El objetivo debe centrarse en una aplicación coordinada de la ley y en acciones específicas contra las redes criminales que se benefician del comercio ilícito, incluidos transportistas, comerciantes y facilitadores que conectan la producción local con los mercados internacionales.
Al mismo tiempo, las respuestas de seguridad deben ser proporcionadas y sensibles a los medios de subsistencia locales. Las medidas represivas excesivas pueden empujar a las comunidades aún más hacia la ilegalidad, alimentar el resentimiento e incluso favorecer el reclutamiento por parte de actores criminales o armados. Integrar la participación comunitaria, las salvaguardias de los derechos humanos y las alternativas de subsistencia en las estrategias de seguridad es fundamental para construir una resiliencia duradera.
Gobernanza y marcos regulatorios
Unos marcos jurídicos y regulatorios sólidos son fundamentales para abordar la relación entre la gobernanza y el oro ilícito. Aclarar las normas relativas a la concesión de licencias para la ASGM, el cumplimiento ambiental, la declaración de la producción y la exportación constituye un punto de partida. Igualmente importante es la transparencia de la cadena de suministro del oro, desde la explotación minera hasta la refinería y el comprador final.
Las medidas contra el blanqueo de capitales, una diligencia debida reforzada y la transparencia sobre la titularidad real ayudan a identificar quién controla realmente las empresas comercializadoras de oro, los exportadores y las compañías intermediarias. Combinadas con el intercambio de datos entre las unidades de inteligencia financiera, las aduanas y los reguladores mineros, estas medidas pueden reducir significativamente el espacio disponible para los flujos ilícitos.
Intervenciones centradas en la economía y el desarrollo
Un cambio duradero exige abordar los factores estructurales que impulsan la ASGM ilícita. Las políticas destinadas a reducir la informalidad, ampliar el acceso a los servicios financieros y apoyar a los pequeños emprendedores pueden modificar los incentivos con el tiempo. Integrar la ASGM en estrategias más amplias de desarrollo rural —incluidos los servicios de infraestructura, educación y sanidad— implica reconocer que los mineros forman parte de comunidades y no son actores aislados.
Cuando está bien diseñada, la formalización puede proporcionar seguridad jurídica, acceso a los mercados y oportunidades para mejorar la productividad y el desempeño ambiental. Es aquí donde adquieren especial relevancia iniciativas como el trabajo del Consejo Mundial del Oro relacionado con la ASGM y la Iniciativa de Procesamiento del Oro.
Cooperación transfronteriza y regional
Los flujos de oro ilícito son intrínsecamente transnacionales. El oro producido en un país puede comercializarse o blanquearse a través de varios países antes de llegar a las refinerías o a los mercados internacionales. Por tanto, las reformas nacionales son necesarias, pero no suficientes.
La cooperación regional en materia de controles aduaneros, bases de datos compartidas, investigaciones conjuntas y normas armonizadas puede ayudar a cerrar las brechas que aprovechan las redes criminales. En regiones como América Latina, África subsahariana y el Sudeste Asiático, las iniciativas transfronterizas son complementos esenciales de las reformas nacionales de gobernanza y seguridad.
Del análisis a la acción: la Iniciativa de Procesamiento del Oro (GPI)
Replantear la formalización de la ASGM
La Iniciativa de Procesamiento del Oro (GPI) del Consejo Mundial del Oro propone un modelo práctico y escalable de formalización de la ASGM que se adapta a la realidad de los mineros artesanales y, al mismo tiempo, aborda los riesgos principales señalados en el informe del IISS sobre el oro ilícito. En lugar de esperar que los pequeños mineros dispersos cumplan individualmente complejos requisitos regulatorios y técnicos, la GPI se centra en centralizar la fase de procesamiento.
La idea central consiste en desarrollar plantas de procesamiento centralizadas y debidamente reguladas que presten servicio a redes de mineros artesanales. Los mineros conservan la propiedad del mineral y del valor que este representa, pero externalizan el procesamiento a instalaciones especializadas que operan conforme a normas claras en materia de licencias, medioambiente y diligencia debida.
Cómo puede el procesamiento centralizado cambiar los incentivos
Las plantas de procesamiento centralizadas pueden transformar los incentivos para los mineros, las autoridades y los participantes del mercado de varias maneras:
- Mejora de la recuperación y la productividad: los métodos de procesamiento más avanzados pueden aumentar significativamente la cantidad de oro recuperado del mineral en comparación con las técnicas rudimentarias, incrementando los ingresos de los mineros a partir de la misma producción.
- Eliminación del mercurio: al concentrar el uso de productos químicos en plantas reguladas, el mercurio y otras sustancias peligrosas pueden controlarse, supervisarse y, cuando sea posible, eliminarse progresivamente, reduciendo los efectos sobre el medioambiente y la salud.
- Especialización y eficiencia: los mineros pueden centrarse en la extracción, mientras los expertos en procesamiento gestionan las operaciones complejas y el cumplimiento normativo. Esta división de funciones puede profesionalizar la cadena de valor de la ASGM.
Un mayor rendimiento y unas condiciones laborales más seguras crean un incentivo positivo para que los mineros participen en sistemas formales. A su vez, esto genera un flujo de producción más previsible, lo que puede ayudar a atraer inversión responsable y financiar nuevas mejoras en infraestructura, seguridad y servicios comunitarios.
Creación de puntos de control regulatorios y mejora de la supervisión
Una característica central de la GPI es la creación de un «punto de control regulatorio» en las instalaciones de procesamiento. En lugar de intentar supervisar miles de explotaciones mineras dispersas en terrenos de difícil acceso, los reguladores pueden concentrar la vigilancia en un número menor de plantas fijas y autorizadas.
En estos puntos de control, las autoridades y los auditores independientes pueden verificar el origen del mineral, aplicar normas de diligencia debida, garantizar el cumplimiento ambiental y supervisar los flujos financieros. Esto mejora la viabilidad y la rentabilidad de la supervisión.
A medida que las cadenas de suministro se vuelven más transparentes y fiables, también resultan más compatibles con los requisitos de abastecimiento responsable de las refinerías, las empresas de las fases posteriores de la cadena y las instituciones financieras. Esto puede reducir las barreras a la financiación externa y crear un círculo virtuoso de inversión, formalización y aumento de la resiliencia.
Tecnología de Verificación del Origen (OVT) y transparencia de la cadena de suministro
Por qué es esencial verificar el origen
Para que la GPI y otros modelos similares funcionen eficazmente, los reguladores, los compradores y las comunidades necesitan tener la seguridad de que el mineral procesado en las plantas centrales procede realmente de explotaciones de ASGM autorizadas. Sin una verificación fiable del origen, el procesamiento centralizado podría utilizarse indebidamente para blanquear oro procedente de zonas prohibidas o de actores criminales.
La Tecnología de Verificación del Origen (OVT) aborda este desafío utilizando los perfiles químicos naturales y únicos de las explotaciones mineras como una especie de huella dactilar. La idea es que el mineral procedente de un yacimiento determinado presenta una combinación distintiva de elementos y características que puede medirse y compararse posteriormente.
Reforzar la confianza en las cadenas de suministro de la ASGM
Al vincular cada envío de mineral con su firma química, la OVT puede ayudar a verificar que el material que entra en una planta de procesamiento procede de explotaciones conocidas y autorizadas. Esto respalda los esfuerzos de trazabilidad y genera confianza entre las autoridades, las refinerías y las empresas de las fases posteriores de la cadena.
En términos prácticos, la OVT mejora la transparencia de la cadena de suministro del oro al añadir una capa científica de garantía a la documentación y a la diligencia debida. De este modo, resulta más difícil mezclar mineral ilícito con producción legítima sin que sea detectado. Para las comunidades de ASGM que cumplen las normas ambientales, sociales y de gobernanza, la OVT puede convertirse, por tanto, en una herramienta para acceder a mejores mercados y reforzar su capacidad de negociación dentro de las cadenas de suministro formales.
Alinear las políticas, las normas y las capacidades con la Matriz
Utilizar la Matriz para priorizar las reformas
Los cuatro pilares de la Matriz del IISS ofrecen a los países anfitriones una forma estructurada de identificar deficiencias y secuenciar reformas que interactúen con iniciativas como la GPI y la OVT. Por ejemplo, la Matriz puede poner de manifiesto que, aunque la vulnerabilidad económica sea elevada, la resiliencia de las fuerzas del orden o de la cooperación regional sea relativamente mayor. En esos casos, reforzar la claridad regulatoria en torno a las instalaciones de procesamiento y mejorar la recopilación de datos puede generar beneficios iniciales.
Las áreas prioritarias podrían incluir:
- Aclarar las condiciones de concesión de licencias y funcionamiento para la ASGM y las plantas de procesamiento.
- Mejorar la coordinación institucional entre los organismos de minería, medioambiente, finanzas y seguridad.
- Crear sistemas de recopilación y análisis de datos sobre la producción y el comercio.
- Profundizar la cooperación regional en materia de aduanas, gestión fronteriza e intercambio de información.
Al relacionar estos pasos con la Matriz, los Gobiernos pueden alinear sus estrategias nacionales con el perfil de riesgo y resiliencia revelado por el informe del IISS sobre el oro ilícito, y los socios internacionales pueden prestar un apoyo más específico.
Crear normas que funcionen para las comunidades de ASGM
Las normas eficaces deben reflejar la realidad de las comunidades de ASGM de América Latina, África subsahariana y el Sudeste Asiático. Unas reglas excesivamente complejas o costosas pueden empujar involuntariamente a los mineros de nuevo hacia la economía ilícita del oro. En su lugar, la normativa
Preguntas frecuentes
¿Qué es illicit gold economy?
Es el concepto central explicado en esta guía. Su utilidad y alcance dependen del contexto, por lo que conviene revisar los objetivos, requisitos y limitaciones antes de aplicarlo.
¿Cómo empezar con illicit gold economy?
Empieza definiendo el objetivo, reúne la información o herramientas necesarias y sigue un proceso ordenado. Comprueba cada fase antes de avanzar y ajusta el método según los resultados.
¿Qué errores conviene evitar?
Los errores más habituales son actuar sin criterios claros, omitir comprobaciones, comparar opciones de forma desigual y dar por válidos datos no verificados.
¿Cómo elegir la mejor opción?
Compara las alternativas con criterios homogéneos, como utilidad, coste, dificultad, compatibilidad, riesgos y necesidades reales del usuario.